Si se descartan los plásticos resistentes a las sustancias químicas debido a su estabilidad reducida con temperaturas elevadas, es necesario recurrir a materiales especiales como el circonio o el tantalio. No obstante, en algunos casos se pueden encontrar soluciones resistentes y económicas mediante la combinación de varios materiales en una sola pieza. Así, se puede componer, por ejemplo, una estructura portante de CFC con elementos de distribución de tantalio y los elementos restantes de TFM/PTFE.